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Fuente: Diario LA NUEVA PROVINCIA
Edición: Bahía Blanca República Argentina
domingo 28 de Mayo de 2006
TRASPLANTES DE ORGANOS
Dar vida después de la vida
Miles de personas esperan en la Argentina un órgano para poder vivir. Cualquiera de nosotros puede estar en esa situación. Sólo la solidaridad de otros puede cambiar el destino. Frente a este acto, voluntario y altruista también existen dudas. Ante el Día Nacional de la Donación de Organos, a celebrarse pasado mañana martes, aquí le damos respuesta del CUCAIBA a muchas de las preguntas que todos se hacen.
1¿Por qué es importante la donación de órganos?
En nuestro país existen hoy miles de personas que necesitan
de un trasplante de órganos y tejidos para salvar su vida o mejorar su
calidad de vida.
El trasplante sólo puede llevarse a cabo gracias a la voluntad de aquellos
que en forma solidaria dan su consentimiento a la donación.
2 ¿Toda persona fallecida puede ser donante de órganos?
No, la utilización de un órgano para trasplante
requiere que éste haya mantenido condiciones de oxigenación y
aporte sanguíneo adecuado hasta el momento de su extracción.
Estas condiciones están presentes en personas que sufren un grave daño
al sistema nervioso (traumatismo de cráneo, herida de bala, hemorragia
cerebral, etc.) que han sido internadas en servicios de cuidados críticos
pero que pese al esfuerzo médico han evolucionado desfavorablemente y
en los cuales se certifica el diagnóstico de muerte, manteniendo la oxigenación
con el respirador y el adecuado aporte sanguíneo mediante intervenciones
médicas especiales.
Esta situación se presenta en el 5 por ciento de las muertes; el 95 por
ciento restante fallece por paro cardiorrespiratorio irreversible en el domicilio,
en la vía pública o en salas de internación general.
En ellos no se mantiene la oxigenación e irrigación de los órganos
por lo tanto no pueden aplicarse al trasplante pero sí pueden utilizarse
los tejidos.
3¿Qué órganos y tejidos se pueden
donar?
Los órganos y tejidos que se pueden trasplantar hasta
el momento, son los siguientes: riñones, hígado, corazón,
pulmón, páncreas, intestino. En materia de tejidos: córneas,
piel, huesos, médula ósea, válvulas cardíacas y
vasos.
De todos modos, la posibilidad de que lo donado sea apto para trasplante, siempre
constituye una decisión médica, tomada al momento del fallecimiento.
4¿Se pueden donar órganos en vida?
La mayoría de los órganos y tejidos para trasplante
provienen de personas fallecidas. Esto se conoce como donación cadavérica.
La legislación vigente (ley 24.193) sólo contempla el caso del
donante vivo relacionado por parentesco directo, para la donación de
riñón (porque se puede vivir con un solo riñón y
tenemos dos) y el hígado (porque se puede segmentar).
Sin duda, es preferible el implante de un órgano proveniente de un donante
fallecido.
5 ¿Cómo y a quién se distribuyen los órganos?
La asignación de los órganos y tejidos se hace
exclusivamente en base a criterios específicos, uniformes en todo el
país, que toman en cuenta: la compatibilidad biológica entre donante
y receptor (para evitar el rechazo), la edad, la antigüedad en lista de
espera, el tamaño y el peso de donante y receptor y el grado de urgencia
del receptor.
Este sistema asegura que los órganos donados se distribuyan priorizando
a los que estén en situación más crítica y a los
que posean las características más similares al donante.
6 ¿Cómo queda el cuerpo del donante después de la donación de órganos?
La operación se realiza con todos los recaudos de las
intervenciones quirúrgicas de la más alta complejidad.
Se extraen los órganos dejando intacto el cuerpo. Inmediatamente después
de la cirugía de extracción de los órganos, el cuerpo es
entregado a la familia para el funeral.
7¿La familia del donante fallecido deberá
abonar algún gasto adicional asociado a la donación de los órganos
de su ser querido?
No. los familiares del donante no pagan ninguno de los gastos asociados a la donación de órganos y tejidos.
8 ¿Se debe esperar algún
tipo de retribución por la donación?
No. La donación es un acto solidario anónimo y gratuito. Es aberrante
cualquier expectativa de beneficio o especulación económica, situación
severamente penada por la legislación vigente.
9 ¿Existe el tráfico de órganos en nuestro país?
No. Esta práctica es imposible de llevar a cabo. El proceso del trasplante requiere de infraestructura en comunicaciones, tecnología médica de amplia complejidad y profesionales especializados (laboratorios, equipos ablacionistas y de implante) lo que implica la movilidad de más de 80 profesionales por operativo.
10 ¿Quién garantiza la cobertura de un trasplante?
Todos los gastos relacionados con un trasplante (el trabajo
del personal médico y auxiliares, los materiales descartables, etc.)
son cubiertos por la obra social o cobertura del receptor.
En caso de aquel bonaerense que no cuente con ella, el Fondo Provincial de Trasplante
de Organos asegura la cobertura pretrasplante, trasplante y medicación
posterior de por vida.
11 ¿Cuál es la posición de las diversas religiones en relación al trasplante de órganos?
Todas las religiones del mundo se han pronunciado favorablemente respecto de este esfuerzo por la vida.
12 ¿Qué significa expresar la voluntad?
Ejercer el derecho que tiene todo ciudadano de manifestar su deseo respecto al destino de sus órganos y tejidos respecto a la donación después de su muerte.
13 ¿Quiénes pueden expresar su voluntad?
Toda persona mayor de 18 años podrá, en forma expresa, manifestar su voluntad afirmativa o negativa respecto a la donación de los órganos o tejidos de su propio cuerpo.
14 ¿Existen causas médicas que impidan completar un acta de donación?
No, no hay ninguna causa médica que impida el acto voluntario
de donación de órganos para después de la muerte.
En el momento del fallecimiento, el equipo de salud evaluará y decidirá
si los órganos son aptos o no para trasplante.
15 ¿Qué sucede si la persona no se expresa?
De no existir manifestación expresa, la ley presume que la persona es donante. En esos casos, el Cucaiba solicitará a la familia que dé su testimonio sobre la última voluntad del fallecido.
16 ¿Cómo se puede manifestar la voluntad?
Toda persona mayor de 18 años que desee manifestar su
voluntad afirmativa o negativa respecto a la donación de sus órganos
y tejidos podrá hacerlo en forma expresa a través de cualquiera
de las siguientes formas:
* En el CUCAIBA o INCUCAI, firmando un acta de expresión.
* En las oficinas del Registro Civil, asentándolo en el DNI.
* En la Documentación de la Policía Federal, firmando un acta
de expresión.
* Por medio de carta documento o telegrama expedido de manera gratuita a través
del Correo Argentino (sólo para quienes deseen manifestar su oposición).
17 ¿Puede cambiarse la manifestación de voluntad?
Sí. La expresión afirmativa o negativa puede ser revocada en cualquier momento por el manifestante por medio de los canales mencionados.
18 ¿La voluntad de la persona será respetada?
Sí. La voluntad de la persona fallecida será respetada. Nadie podrá revocar esta decisión.
19 ¿Qué es el Registro Nacional de Expresiones de Voluntad para la Donación?
Abarca los registros de las personas que hubieran expresado su afirmativa a la donación y de aquellas que hubieran manifestado su oposición, por cualquiera de los canales descriptos. Los ciudadanos tienen acceso a él a través de la página web de Cucaiba y pueden así corroborar el registro de su expresión de voluntad.
20 ¿Qué organismo oficial es el responsable del desarrollo del trasplante de órganos en nuestra provincia?
El CUCAIBA (Centro Unico Coordinador de Ablación e Implante) es el organismo del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, que impulsa el desarrollo del trasplante como una esperanza de vida y salud para todos los bonaerenses.
Hablarlo en familia
JOSE LUIS LA COLLA (*)
Donar órganos es un acto heroico, altruista y solidario,
sobre todo en el caso de aquellas personas que, sin estar cerca de un problema
propio o de un familiar, piensan en los demás.
Nadie está exento de que en algún momento le pase de necesitar
un órgano, en particular cuando son disponibles después de la
muerte.
Ya nada nos va a servir en ese momento. Ahora bien, si sabemos que se puede
dar vida a otras personas, ¿por qué no disponer de ellos?
Lo que interrumpe a veces esa decisión son los mitos que existen sobre
el tráfico de órganos y, quizás, si la demostración
de la muestre está bien comprobada.
Para ninguno de los dos hay dudas de la certeza.
Sabido es que en el caso de los menores de 18 años, la decisión
corre por cuenta de sus padres.
Esos papás donantes se ha llegado a comprobar que tras el acto solidario,
se quedan con una tranquilidad espiritual, en virtud de saber a conciencia de
que esos órganos le están dando vida a otros niños que
los necesitaban.
La reforma de la ley de trasplante de órganos ha provocado un cambio
favorable, tal como lo esperábamos, lo cual se demuestra a través
de la estadísticas. Abril, por caso, duplicó el número
de donantes.
En pocos años, de seguir esta tendencia, probablemente se achicará
en forma considerable el número de personas en lista de espera.
Es imprescindible que este como otros temas trascendentes puedan conversarse
en el seno de la familia.
Puesto que ella, en el momento del desenlace de la muerte, deberá atestiguar
sobre qué postura tenía el fallecido.
En la nueva ley el familiar ya no revoca la decisión del donante en vida,
por lo cual se hace más necesario que sea tema de una charla en familia.
La asociación Ciaparcyt, que el 31 de este mes cumple 15 años,
nota que en transcurso de este tiempo se ha avanzado mucho en el conocimiento
de la sociedad respecto a ser donante. Esto nos satisface porque nuestras charlas
en colegios, instituciones y todos los lugares donde nos convocaron no fue en
vano y, al contrario, hizo un aporte para que el concepto creciera en el tiempo.
Organizaciones como las nuestras garantizan a la sociedad de lo que se hace
en trasplantología está enmarcado en la ley, no hay trasgresiones
y somos celosos custodios de que esto sea así, puesto que la trasparencia
de los actos médicos e institucionales hacen de que no ocurran hechos
anormales.
(*) Fundador del Centro de Información y Apoyo al Paciente Renal Crónico y Trasplantado (Ciaparcyt).
Testimonios
Un acto de nobleza
Al año de nacer, nuestro hijo comenzó cn su insuficiencia
renal y nos hablaron del trasplante.
El schok por falta de conocimiento nos sensibilizó.
Posteriormente, se lo incluyó en lista de espera. Su salud se deterioraba,
llegando a estar en riesgo de muerte. Urgía el trasplante.
Los hechos y la búsqueda de una solución nos demostró,
entre otras cosas, que la sociedad tiene dudas, miedos, negación, desinformación
o formación peligrosa que le impide tomar su propia decisión.
Nos sorprendió una noche el llamado que nos avisó que se iniciaba
el operativo para el trasplante, la posibilidad nos llenaba de esperanza. Sabíamos
que, en otro lugar, desesperanza se instalaba en una familia como la nuestra.
No es fácil afrontar el dolor que provoca la muerte.
El alta demoró. Superamos el miedo. Vimos una mejor forma de vida para
"Nacho". Inició una buena relación en lo social, en
la escuela, en actividades deportivas y, sobre todo, en la familia.
El día en que tuvo la oportunidad de mejorar su saludo y seguir junto
a nosotros y a sus tres hermanos, nos dimos cuenta de que la vida nos entregaba
un quinto hijo. El que no habíamos gestado por decisión nuestra,
llegó por la aceptación anónima, con la donación
de órganos.
Es un hijo, un hijo del corazón. Recordemos siempre: donar órganos
es un acto de nobleza.
Daniel y Marité
Padres de Ignacio, trasplantado renal.
Más allá de los miedos
Tal vez es algo que no se pueda valorar en sus primeros tiempos,
a pesar de la diferencia de depender de una máquina, cuando la incertidumbre
y los miedos son muchos.
Hoy a muchos años de mi trasplante, puedo contarles que, aunque algunos
de esos miedos sigan, no dejo de valorar muchísimo la falta de egoísmo
de esa familia que, sin tener más a su ser querido, pudo comprender que
alguien, como yo, tendría una segunda oportunidad de vivir esa vida plena
que a los once años me robaron.
Por ello, ya pasados los 30, trato de disfrutar cada momento de mi vida, como
si fuera el último.
Claudia R.
Trasplantada renal
Una cadena de gratitud
Donando los órganos, formamos una cadena de gratitud
en la que unos dan y otros reciben.
Es ese minuto de decisión en el que se transforma una muerte en vida,
el dolor en esperanza.
María Inés
Familia donante
"Ofrecer el propio cuerpo para trasplantes significa, sobe todo, cumplir un gesto de altísimo amor hacia quien tiene necesidad, hacia un hermano en dificultad. Es un acto gratuito de afecto, de disponibilidad que cada persona de buena voluntad puede realizar en cualquier momento y por cualquier hermano".
Papa Benedicto XVI
Dónde informarse
Para mayores informes dirigirse al 0-800-222-0101 o al correo
electrónico www.cucaiba.gba.ar. En Bahía Blanca, al Ciaparcyt,
con teléfono 451-3492 (de mañana) o al 155-711700 (todo el día).